martes, 21 de febrero de 2012

El calcio en el Embarazo



El calcio es un mineral que el cuerpo utiliza para formar su estructura y también como cofactores esenciales en distin­tas reacciones metabólicas. En el caso del calcio, es el que interviene en el desarrollo de los huesos y dientes.
El organismo de un adulto normal contiene de 20 a 30 gr. de calcio por kg, de peso. El 99% se encuentra en los huesos y solamente el 1 % en el líquido extracelular.
El embarazo se asocia a cambios importantes en el meta­bolismo del calcio. Estos cambios tienen como objetivo facilitar su aporte desde la madre al bebé, mientras se man­tienen los niveles plasmáticos y óseos maternos normales. La calcificación del esqueleto del bebé comienza alrededor de la semana octava de gestación. Ala semana 26 de ges­tación el bebé contiene aproximadamente 6 gr. de calcio, mientras que el bebé a término contiene alrededor de 30 gr. , con el 98% en los huesos. El 80% del calcio del bebé se deposita durante él último trimestre de gestación, cuando el crecimiento del bebé es máximo y comienza la formación de los dientes.
Además el calcio también ayuda en el mantenimiento nor­mal de los sistemas circulatorio, nervioso y muscular. En el caso del sistema circulatorio, es el responsable de una correcta coagulación de la sangre.

¿Cuál es la dosis recomen­dada?
La ingesta para una embara­zada debe superar los 1.000 mg. diarios de calcio.
¿Qué alimentos contienen calcio?
La mejor fuente de calcio se encuentra en todos los productos lácteos, como la leche, el yogur y los quesos. Tam­bién se encuentra en pescados enlatados como sardinas y salmón, en avellanas, almendras, nueces, semillas de sé­samo, pan integral entre otros.

 Cantidad de alimentos para suplir los requerimientos dia­rios
Para cubrir el requerimiento dé calcio, debes ingerirlo des­de el inicio del embarazo o bien cuando se comienza a pensar en un posible embarazo.
  • Leche: 2 vasos de leche entera o descremada (en prepara­ciones o sola, evitando ser consumida con té, café o choco­lates).
  • Yogur: 1 vaso de yogur descremado o entero y con frutas.
  • Queso: 1 porción de 100 gr. de queso del tamaño de un cassette de audio.
  • Queso rallado: Queso rrallado como condimento en prepa­raciones 2 o 3 veces por semana (teniendo en cuenta que cuanto más duro el queso, más aporte de calcio tiene).

¿Cuáles pueden ser los síntomas de su déficit?
En mujeres malnutridas, la suplementación del calcio debe realizarse desde temprano, para aumentar la mineraliza­ción del hueso del bebé porque cuando el ingreso de calcio es inferior a las necesidades diarias, se movilizan los de­pósitos óseos de la madre para cubrir las demandas del bebé.
Los calambres nocturnos de las extremidades inferiores de la embarazada también están relacionados a una disminu­ción en la ingesta de calcio.


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